Bakú ajusta la grilla: Aston Martin en el fondo
La parrilla del Gran Premio de Azerbaiyán se definió con movimientos forzados en la zona trasera. Fernando Alonso, el bicampeón del mundo, recibió una sanción de cinco puestos por un nuevo cambio en su unidad de potencia, según se supo en las últimas horas. De esta manera, el español acumula un total de 30 posiciones de penalización y largará desde el fondo de la grilla.
La situación no es exclusiva del asturiano. Su compañero de equipo en Aston Martin, Lance Stroll, arrastra 20 puestos de sanción y también deberá tomar la partida desde las últimas posiciones. El canadiense, que venía de una clasificación complicada, se suma a la lista de pilotos relegados por decisiones técnicas.
Una escalada de sanciones
La acumulación de penalizaciones responde a la estrategia del equipo de introducir nuevas piezas en el monoplaza, asumiendo las consecuencias en la grilla. En el caso de Alonso, la cifra de 30 puestos refleja múltiples cambios en componentes clave, lo que lo obliga a remar desde atrás en un circuito callejero donde adelantar es particularmente difícil.
Stroll, por su parte, carga con 20 posiciones de sanción, lo que confirma que Aston Martin ha decidido priorizar el desarrollo del auto por encima de la posición de largada en esta cita. La escudería británica busca recuperar terreno en el campeonato, aunque el precio a pagar sea alto en Bakú.
El desafío de remontar en las calles de Bakú
El circuito urbano de Bakú es conocido por sus estrechas calles y escasas oportunidades de sobrepaso. Largar desde el fondo representa un desafío mayúsculo para ambos pilotos, que deberán combinar agresividad y paciencia para escalar posiciones. La gestión de neumáticos y la estrategia de boxes serán claves para minimizar la pérdida de puntos.
Con esta configuración, la carrera promete emociones fuertes en la zona media y trasera, mientras los equipos de vanguardia buscan aprovechar la ausencia de los Aston Martin en la pelea directa. La parrilla de Bakú ya tiene definidos a sus dos últimos hombres: Alonso y Stroll partirán con el cuchillo entre los dientes.
