Benavidez cambia de rumbo y apunta a Opetaia
El boxeo mundial recibió un sacudón este fin de semana: David Benavidez, uno de los nombres más calientes de las divisiones supermedianas y semipesadas, acordó una pelea contra el australiano Jai Opetaia. La noticia, adelantada por Infobae, deja en un segundo plano la tan ansiada confrontación con Saúl 'Canelo' Álvarez, que parecía el destino natural para el púgil nacido en Arizona.
"El cinco de mayo que viene", habría sido la frase con la que Benavidez selló el acuerdo, según se desprende del reporte. La fecha, emblemática para el boxeo mexicano, sugiere que el combate se disputará en el marco de las celebraciones por la Batalla de Puebla, un fin de semana tradicionalmente reservado para las grandes veladas.
El olvido de Canelo
La decisión de Benavidez implica un giro estratégico. Durante meses, el nombre de Canelo Álvarez estuvo pegado al suyo como la pelea más rentable y deseada por los aficionados. Sin embargo, las negociaciones nunca prosperaron y el equipo del estadounidense optó por no seguir esperando.
"El cinco de mayo que viene"
Esa declaración, escueta pero contundente, marca el fin de una novela que se extendió por temporadas. Benavidez, de 27 años, había sido mandatorio en varias ocasiones, pero el tapatío nunca dio el paso. Ahora, el foco está puesto en Opetaia, un rival de fuste que promete un espectáculo de alto voltaje.
Opetaia, un desafío de jerarquía
Jai Opetaia no es un rival cualquiera. El australiano es considerado uno de los mejores pesos cruceros del planeta y ha demostrado poder de nocaut en cada presentación. Para Benavidez, significa un salto de calidad y un riesgo calculado: si gana, su nombre quedará aún más cerca de una oportunidad titular indiscutida.
La pelea, que aún no tiene sede confirmada, se perfila como una de las más atractivas del calendario 2026. Ambos púgiles llegan en su mejor momento y con hambre de gloria. El choque de estilos está garantizado: la presión y el volumen de Benavidez contra la técnica y la potencia de Opetaia.
Lo que se pierde y lo que se gana
Para los fanáticos, la ausencia de Canelo en la ecuación deja un sabor agridulce. Pero para Benavidez, puede ser una bendición. Enfrentar a Opetaia le permite mantenerse activo, sumar una victoria de prestigio y, sobre todo, no depender de la voluntad del mexicano. Si sale airoso, su cartel se agrandará y la pelea con Canelo podría volverse inevitable.
Mientras tanto, el mundo del boxeo observa con atención. La confirmación oficial de la fecha y la sede será el próximo capítulo de una historia que recién comienza. Lo único seguro es que David Benavidez ya no espera a nadie.
