Un nuevo desafío para el bolsillo
La inflación de septiembre habría vuelto a acelerarse, según las principales consultoras económicas del país. Tras varios meses de desaceleración, los precios al consumidor habrían registrado un incremento mensual superior al de agosto, de acuerdo a los primeros relevamientos privados.
El dato oficial se conocerá en los próximos días, pero las estimaciones preliminares ya encienden luces de alerta en el Gobierno, que venía celebrando una tendencia descendente en el índice de precios.
Los factores que explican el rebote
Entre los principales impulsores de esta aceleración se encuentran los aumentos en alimentos y bebidas, que volvieron a mostrar una dinámica alcista en la segunda quincena del mes. A esto se suman los ajustes en tarifas de servicios públicos y el impacto de la devaluación gradual del tipo de cambio oficial, que se traslada a los precios de productos importados.
Según fuentes del sector privado, la suba de la carne y los lácteos fue uno de los rubros que más presionó sobre el índice. También incidieron los incrementos en naftas y transporte, que suelen tener un efecto derrame sobre el resto de la economía.
Las proyecciones de las consultoras
Las estimaciones de las consultoras oscilan en un rango que va del 3,5% al 4,5% para septiembre, lo que representaría un salto respecto al mes anterior. Si bien el dato definitivo podría ubicarse en la parte baja de ese rango, el consenso apunta a que la desaceleración se habría interrumpido.
"La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, también mostró un repunte que preocupa porque refleja presiones más persistentes", señaló un informe privado. Este indicador es seguido de cerca por el Banco Central para evaluar la marcha de la política monetaria.
El impacto en el poder de compra
Para los hogares, este nuevo envión inflacionario se traduce en una pérdida adicional de poder adquisitivo. Los salarios, que venían recuperándose lentamente, podrían volver a quedar rezagados si la inflación se mantiene en estos niveles.
Los especialistas advierten que el panorama para el último trimestre del año es incierto. La evolución del tipo de cambio, las paritarias y la política fiscal serán claves para determinar si la aceleración es transitoria o marca un cambio de tendencia.
Qué esperar para octubre
De cara a octubre, las consultoras ya anticipan nuevos aumentos en servicios y una posible suba en los combustibles, lo que podría mantener la presión sobre los precios. Sin embargo, algunos analistas no descartan que la inflación retome la senda descendente si se moderan los ajustes tarifarios y se estabiliza el mercado cambiario.
El dato oficial de septiembre, que se difundirá en las próximas semanas, será determinante para calibrar las expectativas y las decisiones de política económica en lo que resta del año.
