sábado, 12 de septiembre de 2026
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Inflación de septiembre: qué esperan los economistas tras el 1,7% de agosto

Tras el dato del 1,7% en agosto, consultoras y bancos proyectan una inflación de septiembre en torno al 1,5% y 2%, con la mira puesta en la desaceleración del dólar y los alimentos.

Inflación de septiembre: qué esperan los economistas tras el 1,7% de agosto
Foto: Redacción ViralRedes

Un agosto que sorprendió y un septiembre que genera expectativas

El dato de inflación de agosto, que se ubicó en 1,7% según el INDEC, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la velocidad de la desaceleración. Después de varios meses con registros cercanos al 2%, el número de agosto representó una leve suba respecto de julio, pero se mantuvo dentro del sendero de estabilidad que el Gobierno busca consolidar. Ahora, todas las miradas están puestas en septiembre, un mes que suele traer presiones estacionales y que este año llega con un dólar más calmo pero con aumentos de tarifas y combustibles en el horizonte.

Las principales consultoras económicas ya comenzaron a difundir sus estimaciones. La mayoría coincide en que la inflación de septiembre se ubicará en un rango de entre 1,5% y 2%, con un promedio cercano al 1,8%. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central mostró que los analistas esperan una inflación de 1,7% para el noveno mes del año, en línea con el registro de agosto.

Los factores que presionan y los que contienen

Entre los elementos que podrían presionar al alza, los economistas señalan el aumento de las tarifas de servicios públicos, los ajustes en combustibles y la estacionalidad de algunos alimentos frescos. Sin embargo, el factor clave sigue siendo el comportamiento del tipo de cambio, que en las últimas semanas mostró una relativa calma en el mercado oficial y en los paralelos.

@GustavoBer: "La inflación de septiembre se mantendría en torno al 1,7%/1,8%, con una desaceleración muy gradual. El ancla cambiaria y la recesión siguen siendo los principales factores que contienen los precios, aunque la recomposición de tarifas y la inercia mensual impiden bajar más rápido."

El economista jefe de una consultora local, que prefirió mantener el off the record, explicó que "la clave estará en si el Gobierno logra sostener el ritmo de crawling peg al 2% mensual sin que se traslade a precios, y en cómo impacta la baja del impuesto PAIS en los productos importados".

El impacto en el bolsillo de la gente

Más allá de los números finos, la pregunta que se hace la gente común es qué significa esto en el día a día. Una inflación del 1,7% mensual equivale a una suba de precios anualizada cercana al 22%, muy por debajo de los niveles de 2023 y 2024, pero todavía lejos de la meta oficial. Para una familia tipo, eso implica que la misma cantidad de dinero rinde cada vez menos, aunque a un ritmo más lento que en años anteriores.

Los rubros que más se sienten son los alimentos, el transporte y los servicios. En agosto, según el INDEC, los mayores aumentos se registraron en vivienda, agua, electricidad y gas, y en comunicación, mientras que alimentos y bebidas mostraron una suba más moderada. Para septiembre, se espera que la dinámica sea similar, con algún alivio en alimentos frescos por la temporada.

Qué dicen las redes y los analistas

En Twitter/X, los economistas más seguidos vienen marcando la necesidad de mirar más allá del número general. La inflación núcleo, que excluye los precios regulados y estacionales, es la que realmente muestra la tendencia de fondo. En agosto, ese indicador se ubicó en torno al 1,5%, lo que sugiere que la presión de fondo sigue siendo moderada.

@MarinaDalPoggetto: "El dato de agosto (1,7%) confirma que la inflación se está estancando en torno al 1,5%/2% mensual. Para quebrar ese piso hace falta un ancla fiscal más fuerte y una recomposición de reservas. Sin eso, septiembre seguirá en la misma zona."

@Ecolatina: "Proyectamos una inflación de 1,6% para septiembre, con una leve desaceleración respecto de agosto. El rubro alimentos y bebidas mostraría una suba en torno al 1,2%, mientras que los regulados seguirían siendo el principal impulsor."

La pelea de fondo: bajar la inercia

El desafío del equipo económico es claro: quebrar la inercia inflacionaria que se instaló en torno al 2% mensual. Para eso, además de mantener el ancla cambiaria y fiscal, se necesita una mejora en las expectativas y una recomposición de las reservas del Banco Central. En ese sentido, los próximos meses serán clave para ver si la desaceleración se consolida o si, por el contrario, la inflación se estanca en los niveles actuales.

Mientras tanto, los argentinos siguen ajustando sus presupuestos y mirando con atención cada dato que publica el INDEC. La inflación de septiembre, que se conocerá a mediados de octubre, será una nueva señal sobre la dirección de la economía y sobre la eficacia de las políticas oficiales.

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