jueves, 24 de septiembre de 2026
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BCRA implementa puntaje de riesgo obligatorio para transferencias

El Banco Central oficializó un nuevo score de riesgo de fraude que deberán usar bancos y billeteras virtuales. La medida, que impactará en las transferencias diarias, comenzará a regir por completo a mediados de 2027.

BCRA implementa puntaje de riesgo obligatorio para transferencias

Un cambio profundo en las transferencias

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso en marcha un nuevo puntaje obligatorio para las transferencias desde y hacia bancos y billeteras virtuales. La disposición, oficializada mediante la Comunicación "A" 8473, establece que todas las entidades deberán utilizar un score de riesgo para mejorar la detección de operaciones sospechosas. Esta medida modificará una de las transacciones más frecuentes entre los argentinos.

Cómo funcionará el nuevo sistema

Según la norma, todos los meses el BCRA enviará a los administradores de esquemas de pago (como Red Link, Newpay y COELSA) información sobre los usuarios. Estos cruzarán datos de acceso público con la Central de Prevención de Fraude y registros transaccionales propios para armar un perfil de cada persona con un puntaje de riesgo de fraude en pagos electrónicos, vinculado al CUIL o CUIT.

La calificación será remitida luego a los bancos y Proveedores de Servicios de Pago que ofrecen Cuentas de Pago (PSPCP), quienes estarán obligados a utilizarlo en tres procesos: alta de clientes, revisión del padrón y monitoreo transaccional diario.

Diego Kupferberg, experto en desarrollo de negocios digitales: "El BCRA crea un score de riesgo de fraude de aplicación obligatoria en todo el sistema de pagos minoristas".

Sin embargo, el especialista aclara que la disposición "centraliza el insumo, no la decisión", ya que las decisiones "no podrán fundarse exclusivamente en el score" y su uso "no alterará la responsabilidad" de las entidades en materia de fraude. Cada entidad sigue siendo la última responsable de sus propios controles antifraude.

Plazos ajustados y desafíos para las fintech

Los administradores tendrán 120 días para dejar toda la infraestructura lista, lo que empuja el primer hito hasta enero de 2027. A partir de ahí, los bancos y billeteras tendrán 60 días para incorporar el indicador en el alta de clientes y la revisión del padrón, y 90 días para sumarlo al monitoreo transaccional diario. Kupferberg sostiene que "los plazos son ajustados" y calculó la plena vigencia "hacia mediados del año próximo".

El mayor impacto se sentirá en el mundo fintech, donde hoy se cursa la mayor parte de las transferencias. Según el Informe de Pagos Minoristas del Banco Central, el 76,5% de las transferencias inmediatas en pesos de julio de 2026 tuvo como origen o destino una CVU. Esto significa que "el score se va a activar mayoritariamente sobre cuentas virtuales", resalta Kupferberg, y subraya el desafío para las empresas más chicas de la industria. Actualmente hay registradas ante el BCRA unas 91 billeteras digitales interoperables.

Kupferberg: "Para una fintech chica implica integrarse con el administrador de esquema, sumar el score a los motores de onboarding y monitoreo en tiempo real, documentar su uso para acreditar ante auditoría que no fue el único criterio, y sumarlo a un plan de revisión anual".

En ese escenario, anticipó "mayor demanda de RegTech tercerizada y algo de presión hacia la consolidación del sector".

¿Por qué no alcanzaba con la Central de Prevención de Fraude?

La Central de Prevención de Fraude (CPF) es un registro compartido de aperturas y cierres de CBU y CVU por CUIT, accesible vía API para que cada entidad identifique clientes de mayor riesgo por su cuenta. Con el nuevo esquema, "conviven bancos con equipos de datos consolidados y fintech chicas sin escala para construir un modelo propio robusto", explica Kupferberg.

Además, la Comunicación "A" 8471, publicada un mes atrás, ya obligaba a todas las entidades a tener un programa antifraude interno formal, pero eso "tampoco resuelve la disparidad de insumos entre una institución y otra". La "A" 8473 estandariza esa señal delegando su construcción en los administradores de esquemas, que ven el tráfico agregado de todo el sistema. "No hay tanto una desconfianza del regulador hacia las entidades sino un reconocer que el fraude en transferencias inmediatas es un problema de red", apunta.

Kupferberg: "Una cuenta mula rota entre varias instituciones puede ser invisible para cada una por separado. La CPF seguirá nutriendo el nuevo score, solo que antes cada entidad convertía datos en decisión por sí misma y ahora recibirá una interpretación ya elaborada, sin quedar eximida de su propia tarea".

Riesgos de falsos positivos y falta de apelación

El experto advierte que la norma no ordena bloquear por un score elevado, pero "la manera más simple de cumplir a la defensiva es dejar que puntajes altos disparen fricciones automáticas, como verificación reforzada, retención de fondos, límites más bajos o rechazo de una apertura de cuenta".

También señala un punto ciego: "El score se nutre, entre otras cosas, de la cantidad de aperturas y cierres de CBU y CVU por CUIT, señal que puede confundir fraude con comportamiento simplemente atípico, como el de alguien con varias billeteras o un monotributista con changas irregulares". Y subraya que "sin canal de apelación, el costo de un falso positivo recae enteramente sobre la persona".

Alcance y limitaciones de la medida

Sobre si la medida alcanza para reducir el fraude, Kupferberg afirma: "Probablemente ataque bien una parte del problema y deje otra intacta". El score apunta a la etapa en que el dinero ya está en movimiento, como cuentas mula, fraccionamiento y lavado asociado a estafas y juego ilegal. "Ahí puede ser efectivo si logra lo que promete, que es una señal predictiva y compartida en vez de fragmentada", precisa.

La contracara son los frentes que la regulación no toca: "No aborda la captación de víctimas vía phishing, ingeniería social o publicidad de apuestas no autorizadas que circula sin restricciones en redes sociales". Y alerta que "la calidad del score dependerá de la calidad y actualidad de sus datos, y los estafadores adaptan sus circuitos rápido, por eso las revisiones semestrales de poder predictivo, reconocimiento implícito de que el modelo puede quedar obsoleto".

Para cerrar, el experto considera que la "A" 8473 "no es un parche sobre la CPF sino un paso más en una secuencia coherente que busca cerrar la brecha de capacidades entre bancos grandes y fintech chicas en un sistema donde 3 de cada 4 transferencias 'push' ya pasan por una cuenta virtual".

Kupferberg: "Su éxito va a depender menos de la sofisticación del modelo que de que 'insumo obligatorio' no termine siendo 'criterio automático de bloqueo', y de que el resto del ecosistema, como ser publicidad de apuestas, educación financiera, velocidad de respuesta ante denuncias, avance al mismo ritmo que el control sobre el dinero ya robado".

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