Un preparador que sabe de números y de gloria
En el Turismo Carretera, donde la ingeniería artesanal convive con la pasión de multitudes, hay nombres propios que se repiten cuando hablamos de motores ganadores. Uno de ellos es el de Mario Riva, preparador casildense que este fin de semana volvió a subirse al podio más alto de la categoría más popular del automovilismo argentino, esta vez de la mano del piloto entrerriano Werner.
La victoria no es un dato menor: se trata de la segunda alegría que Riva se lleva en lo que va del año junto al mismo binomio, una dupla que empieza a consolidarse como una de las más sólidas del actual campeonato. Y el timing no podría ser mejor, porque este triunfo llega justo en el arranque de la Copa de Oro RUS, la instancia que reparte el prestigio más codiciado del semestre.
El trabajo detrás del asfalto
Quienes seguimos de cerca la mecánica del TC sabemos que cada victoria no nace en la pista, sino mucho antes: en el taller, ajustando la puesta a punto, calibrando la relación de caja y trabajando la aerodinámica para que el auto responda tanto en las curvas rápidas como en el subviraje de los tramos más técnicos. Ese trabajo silencioso es el que lleva la firma de Mario Riva, quien no encara este desafío en soledad.
Junto a su hermano Luis Riva, forma una sociedad de preparadores que combina experiencia y detalle fino en cada puesta a punto. Los hermanos casildenses vienen demostrando que el conocimiento técnico transmitido puertas adentro del taller puede traducirse, domingo tras domingo, en resultados concretos sobre el óvalo o el trazado mixto que le toque a la categoría.
Un envión anímico para lo que viene
Arrancar la Copa de Oro RUS con un triunfo no es solo una cuestión de puntos: es también un golpe de efecto psicológico para el resto de la temporada. En una categoría donde los milímetros de diferencia en boxes o una lectura correcta de telemetría pueden definir carreras completas, llegar con la confianza de una victoria fresca posiciona a Werner y al equipo de los Riva entre los animadores principales de cara a las próximas fechas.
El Turismo Carretera vuelve a mostrar por qué es una escuela de ingeniería aplicada, y Mario Riva, una vez más, deja su firma en la historia reciente de la categoría.
